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Los niños de la guerra
- El 07/02/2017
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LOS NIÑOS DE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA
La cruel guerra que destruyó los pueblos y ciudades de España, que causó miles de víctimas, que generó una represión inhumana nunca vista hasta entonces, también provocó la huida de cientos de miles de hombres, mujeres y niños. Huían de una masacre segura, de la miseria más extrema o de la represión de los vencedores.

Las primera víctimas de esta huída fueron los niños. Los bombardeos de Durango, el 31 de Marzo de 1937, y de Guernica, el 26 de Abril del mismo año, por la Legión Cóndor de los nazis, encendieron la alarma. El gobierno vasco hizo un llamamiento al mundo para que acudiera en auxilio de sus tierras y sus niños. Desde ese momento, salieron más de treinta mil niños. Muchos países acudieron a la llamada. Una tercera parte de los que se fueron jamás regresaron. Fueron las víctimas primeras e inocentes a los que hay que añadir los casi ciento veinte mil que murieron durante la guerra.
A Francia fueron a parar la mayoría de aquellos niños. Fueron repartidos en familias de acogida o en colonias, instalados en hoteles, casas de campo, palacetes y conventos. Al final de la guerra muchos regresaron. Los hijos de los vencidos se reunieron con sus padres en el exilio, si habían sobrevivido a la guerra.
Bélgica recibió el segundo grupo de niños exiliados. A Rusia llegaron más de tres mil en cuatro expediciones. La primera fue el 17 de Marzo de 1937. El buque Gran Canaria llegó a Odessa con hijos de políticos de la República y de oficiales del Partido Comunista, entre ellos Amaya, la hija de La Pasionaria.
El gobierno británico se negó a dejar entrar en el Reino Unido a refugiados españoles no combatientes. Después del bombardeo de Guernica, consintió la entrada de niños, a condición de que su cuidado y mantenimiento dependieran del National Joint Committee for Spanish Relief, sin que pudieran recibir subvención pública. Esta organización se encargó de todos los trámites del transporte en barcos y de la acogida de niños en suelo británico.
A diferencia de los británicos, el presidente mexicano Cárdenas acogió con entusiasmo a los niños refugiados. Su mujer, Amalia, presidió el Comité de Ayuda a los niños del pueblo español, que se encargó de su traslado e instalación en Morelia, en el Estado de Michoacán. Aquí les recibieron miles de personas. Fueron alojados en el internado Escuela España-México, dos viejos caserones expropiados a la Iglesia, antiguos seminarios.
Hijos de estos niños de la guerra vuelven estos día a España para conocer el lugar de sus antepasados. Aquí se les mantiene en el olvido. La memória histórica es frágil.
Para saber más sobre refugiados de la guerra: DIARIOS DE LA REINA DEL OCÉANO.
Mohamed Chukri en Tanger, años 40
- El 10/01/2017
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Mohamed Chukri en Tánger, años 40

Un protagonista de Antes que la memoria nos abandone, Nazario, viaja a Tánger en los años 40 con unos compañeros de estudios de Madrid. Allí le suceden hechos extraordinarios en una ciudad enigmática, laberíntica y sorprendente. Es fácil que por sus calles se cruzaran con Mohamed Chukri, autor de novelas y relatos, en los que plasma sus vivencias descarnadas, realistas y crueles.
Chukri nació en 1935 en un pueblo del Rif, Beni Chiker, en la provincia de Nador del Protectorado español en Marruecos. No todos lo jóvenes conocen que desde 1912 hasta 1958 la zona norte marroquí, que incluía las regiones del Rif y de Yebala, estaba controlada por el ejército español. La capital del Protectorado era Tetuán. Es posible que desconozcan que Tánger, con estatuto de ciudad internacional, fue ocupada por el ejército franquista desde Noviembre de 1940 hasta Junio de 1945, con la aprobación de los jerarcas nazis, que controlaban el norte de África desde el comienzo de la Segunda Guerra Mundial.
Para conocer el Tánger de aquella época hay que leer a Chukri. A esta ciudad llegó con once años desde su pueblo rifeño huyendo de la violencia de su padre y de la guerra. Vivió en las calles tangerinas rodeado de miseria, prostitución, drogas y crueldad. A los veinte años se marchó a Larache para aprender a leer y escribir. Regresó a Tánger donde comenzó a codearse con los bohemios e intelectuales que inundaban la ciudad. Trabó amistad con todos ellos: Paul Bowles, Jean Genet, Tennessee Williams.
Con su primera novela, El pan a secas, escrita en 1973, alcanzó el éxito internacional. Sin embargo, en su país, estuvo censurada hasta el año 2000. Es esta novela un relato de la realidad miserable, de la época del hambre en el Rif. Es la autobiografía del joven Mohamed que sufre la incomprensión, la injusticia, la violencia y el hambre en las calles de Tánger y Tetuán. Conocerá el dulzor del sexo y la amargura de la cárcel.
Otras dos novelas completan su Trilogía de su vida: Tiempo de errores y Rostros, amores, maldiciones.
En el libro de cuentos El loco de las rosas, con amargas experiencias y con un estilo espontáneo, libre de pedantería y preciosismo, abunda en los relatos sobre los marginados de la sociedad marroquí.
La memoria histórica se estudiará en Aragón
- El 16/12/2016
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Aragón tendrá una Ley de Memoria Democrática
Este es el anuncio que el gobierno de Aragón realizó esta semana tras reunirse con los representantes de las asociaciones de la memoria histórica: habrá una ley sobre la memoria histórica.
El objetivo es que la administración desarrolle las actuaciones necesarias para cumplir el mandato de la Ley de Memoria Histórica, aprobada hace años pero ninguneada en la mayoría de comunidades. El compromiso es elaborar un censo de víctimas y de fosas comunes; exhumar los cadáveres; la puesta en marcha de bancos de ADN para identificar los asesinados o los niños robados; para que los desaparecidos puedan ser enterrados como es debido.

Un representante de las asociaciones afirmó que es necesario que la sociedad española haga las paces con su pasado, pues a los muertos se les quiso tapar con el olvido como una segunda muerte. El presidente aragonés, el socialista Javier Lambán, se refirió a la necesidad de asumir la historia para forjar un futuro común. Para que los jóvenes no olviden el pasado, el Departamento de Educación ha puesto en marcha un programa curricular para 4º E.S.O. y 2º de Bachillerato. Los alumnos de estos cursos estudiarán todo lo ocurrido desde la II República hasta la Transición, incluyendo la guerra civil y el franquismo.
Una medida excelente que los demás gobiernos autonómicos deberían seguir. El derecho a saber lo que ocurrió es fundamental para los jóvenes.
Un amigo de Antonio Machado exhumado en un pueblo soriano
- El 28/11/2016
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Los restos de Francisco Romero Carrasco, profesor de matemáticas en Guadalajara, amigo del poeta Antonio Machado, con quien fundó en 1919 la Universidad Popular de Segovia, fueron exhumados a finales de Octubre en el paraje de Los Tomillares, en el término del pueblo soriano de Cobertelada, cercano a la villa de Almazán. También fueron exhumados los restos de otros cinco represaliados al comienzo de la guerra.

Franciso Romero y Machado coincidieron en Segovia, donde compartieron pensión. Solían asistir a las tertulias del Casino segoviano. Aquí surgió la idea de la Universidad Popular, con un objetivo ilusionante: llevar la cultura al mundo obrero.
El poeta dedicó a su amigo matemático un poema en el día de su boda, Bodas de Francisco Romero, publicado en 1923:
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Porque leídas fueron las palabras de Pablo, y en este claro día hay ciruelos en flor y almendros rosados y torres con cigüeñas, y es aprendiz de ruiseñor todo pájaro, y porque son las bodas de Francisco Romero, cantad conmigo: Gaudeamus! Ya el ceño de la turbia soltería se borrará en dos frentes fortunati ambo! De hoy más sabréis, esposos, cuánto la sed apaga el limpio jarro, y cuánto lienzo cabe dentro de un cofre, y cuántos son minutos de paz, si el ahora vierte su eternidad menuda grano a grano. Fundación del querer vuestros amores —nunca olvidéis la hipérbole del vándalo— y un mundo cada día, pan moreno sobre manteles blancos.
De hoy más la tierra sea vega florida a vuestro doble paso. |
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Romero fue director de las colonias de la Institución Libre de Enseñanza y había estudiado metodología de las Matemáticas en Francia, Bélgica y Suiza. Cuando se produjo la sublevación franquista acababa de obtener una beca para continuar su formación e investigación en Europa. No pudo ser. Un pelotón de fascistas acabó con todas sus ilusiones.
Una de las Asociaciones de la Memoria Histórica, Recuerdo y Dignidad de Soria, logró encontrar el lugar de los enterramientos, después de hablar con los ancianos de Cobertelada, testigos del fusilamiento. Según los datos facilitados, a un metro de profundidad, en estos campos que rodean la localidad de Cobertelada, se hallan los restos mortales de seis hombres asesinados por el franquismo. No se trata de políticos, guerrilleros ni sindicalistas; su trabajo era muchísimo más peligroso para el nuevo régimen: Eran maestros de escuela. En Soria no hubo combates. Aquí triunfó enseguida la rebelión militar. Los maestros no llevaban pistolas. Aquí no hubo guerra; solo represión.
Uno de los fusilados era Eloy Serrano, maestro del pueblo de Cobertelada. Todavía hay ancianos que recuerdan al buen maestro, ejemplar, que les hacía pensar por sí mismos. El cura del pueblo denunció al maestro. El presidente de Recuerdo y Dignidad de Soria habla así del maestro en un periódico: "Eloy tuvo un enfrentamiento con este religioso. Fue el día del Corpus. El maestro acompañaba a varios de sus alumnos al colegio cuando el sacerdote le instó a llevarlos a misa. Eloy le dijo: "Primero la escuela y después la iglesia". Fue su sentencia de muerte".
Eloy Serrano fue sacado de la prisión de Almazán, en la que había sido encarcelado, junto a otros cinco hombres con historias y "delitos" similares. Varios agricultores, testigos del fusilamiento, se encargaron de enterrarlos a la mañana siguiente.
Las investigaciones sobre las desapariciones comenzaron hace años, cuando un familiar del maestro de Cobertelada, Eloy Serrano Forcén, de 22 años y natural de Rioseco de Soria, solicitó a Recuerdo y Dignidad la investigación y localización del paradero y las circunstancias de su muerte. Tiempo después, otra familia reclamó los restos del maestro de Ajamil (La Rioja) Hipólito Olmo Hernández, de 42 años y vecino de Barahona.
Merced al trabajo de Recuerdo y Dignidad y a la colaboración de los vecinos, una pala excavadora descubrió la fosa donde yacen los cuerpos de estos seis civiles asesinados dentro de la represión que acompañó al golpe de estado fallido de 1936. Además de Eloy Serrano e Hipólito Olmo, en la fosa común se encontró un tercer maestro, Elicio Gómez Borque, de 23 años, natural de Velilla de los Ajos y vecino de La Seca, quien ya ha sido reclamado por su familia. Las otras dos personas asesinadas en Cobertelada son el maestro Victoriano Tarancón Paredes, de 26 años y natural de Barahona, y un vecino de Ateca (Zaragoza) llamado Martín Artola Morrás, de 35 años.
Miguel Hernández en Jaén, Abril de 1937
- El 24/11/2016
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Miguel Hernández en Jaén, Abril de 1937
El poeta murciano Miguel Hernández fue testigo del bombardeo que sufrió Jaén el primer día de Abril de 1937. Se hallaba en la ciudad andaluza destinado por el Gobierno de la República, en calidad de comisario de cultura para dirigir el periódico Altavoz del Frente Sur. Días antes se había casado en Orihuela con Josefina Manresa, nacida en el pueblo jienense de Quesada.
En los artículos que escribió relata el drama sufrido por la ciudad de Jaén y sus gentes:
“...los familiares a los que cogió fuera lloraban desesperados en los escombros...un niño de unos diez años, muriendo entre una puerta y la pared...Todo el tiempo que duró el bombardeo lo pasamos en un patio que había allí, y yo hacía lo que veía hacer a los demás. Me ponía las manos en la cabeza.”
Pasadas las cinco y cuarto de la tarde de aquel fatídico día, una escuadrilla de bombarderos Junkers y cazas alemanes surgió desde el sur para sembrar de cadáveres las calles y dejar un río de sangre en una ciudad en calma. Jaén se mantenía fiel a la República desde el inicio de la guerra. El gobernador civil, Luis Ríos, dio armas a los milicianos, que pudieron defenderse del ataque rebelde. El general Queipo de Llano ordenó el ataque aéreo como represalia por las bajas nacionales en Córdoba.

Fue el primer bombardeo contra la población civil. Después vendrían Durango, Gernika, Barcelona, y muchas otras ciudades europeas durante la Segunda Guerra Mundial. El poeta de Orihuela pudo observar en directo las consecuencias del ataque: más de ciento cincuenta muertos y cientos de heridos; mujeres y niños destrozados cuando hacían fila para comprar carbón en el barrio de la Fontanilla; el desfile de familiares al cementerio para reconocer a sus muertos; el desconcierto de los médicos y enfermeras en los hospitales, por no poder atender a todos los heridos; el abandono de la ciudad por parte de muchos que huyeron a las huertas, a los caseríos o a los cortijos.
Días después Miguel Hernández se queja en un artículo para su periódico de la pasividad de los hombres: “...yo veo que muchos de sus hombres se conforman con gritar y se previenen contra otro posible bombardeo, yéndose a vivir debajo de los olivos. Esta actitud estática, pasiva, fatalista y torpe exaspera al combatiente más templado ¿Por qué no se ocupan esos hombres en la construcción de refugios para sus hijos y esposas, o por qué no colaboran con los que llevan nueve meses bajo la lluvia y las balas, conquistando la tierra que a todos no quieren arrebatar?”
Durante los meses que estuvo en Jaén, Miguel Hernández escribió dos de los poemas que más le identifican, Vientos del Pueblo y Aceituneros. Este último es el himno oficial de la provincia de Jaén.
Historias y narradores
- El 23/11/2016
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Nos encontramos muchas veces que las historias se cuentan según la ideología del historiador, pocas veces son objetivas. Si son los personajes que las han vivido los mismos narradores, la historia adquiere una visión única, como si una cámara de televisión hubiera grabado cada momento de sus vidas.
El libro de relatos "Antes que la memoria nos abandone" es así: Unos personajes que viven la guerra civil y la posguerra. No pretenden engañar, no es su objetivo, sólo desnudar su alma y su mente lo es. Los relatos que nos cuentan Nazario y Cesáreo tienen mucho de ficción, pero, a la vez, están basados en experiencias reales. La sufrida, mísera, oscura, reprimida vida de la España guerrera y de la España franquista.
Pese a todo, un libro de ficción, por muchas raíces que tenga en la realidad, nunca será neutral. La literatura no puede ser neutral. La historia debe reflejar la realidad dura y cruda. "Antes que la memoria nos abandone" es una mezcla de sentimientos y vivencias reales, de literatura y de historia. De realidad y ficción.
Narraciones de la memoria
- El 23/11/2016
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- En Memoria histórica
Los jóvenes no han revivido la guerra de sus bisabuelos, porque la tradición oral se ha perdido. No han oído siquiera de sus horrores. Saber lo que ocurrió le ayudará a no repetir lo vivido. Mucho de los problemas endémicos de nuestras tierras y de nuestras gentes tienen su origen en la herida abierta con la guerra civil, herida todavía no cerrada, supurando maldades.
En los años cuarenta del siglo pasado, en los cincuenta o sesenta, incluso en los setenta, toda la familia se sentaba alrededor de la mesa, se hablaba, se escuchaba al otro, se escuchaba, a veces, la radio. Siempre había un momento para el relato de historias, de leyendas, de confidencias. Pero aquello se acabó porque un aparato, la caja tonta, la televisión, se instaló en el rincón de la cocina, del comedor, del salón. La gran mesa quedó relegada y apartada a un rincón, para que la televisión fuera la reina del espacio.
Antonio Machado y Soria
- El 13/11/2016
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Si alguien se acerca a Soria sentirá el espíritu de Machado por todos los rincones de la ciudad. Si viaja acompañado de un ejemplar de Campos de Castilla, su lectura le hará penetrar en el alma de la gente y los paisajes de Soria.
El Instituto Antonio Machado
La visita del Instituto de Educación Secundaria, que hoy lleva su nombre, es visita obligada. El aula, donde el poeta sevillano impartía francés a sus jóvenes discípulos, permanece en el mismo estado de principios del siglo pasado. No lejos de este centro de enseñanza, el visitante a Soria se topará con la casa que albergó a don Antonio Machado en sus primeros meses. Aquí, entonces una pensión para huéspedes, conoció a su Leonor. En la vía principal y más viva de Soria está el vetusto Casino donde el poeta pasaba interminables veladas hablando con sus amigos.
Antonio Machado y Leonor
Leonor era hija de la dueña de la pensión. Hay un rumor sin fundamento, extendido por Soria, que afirma que el poeta y la madre se entendían y que, para evitar comentarios malignos, se casó con la hija, una muchacha de apenas 15 años. La boda se celebró en la coqueta Iglesia de Santa María la Mayor, en la plaza del Ayuntamiento. Se recomienda hacer el corto recorrido que los novios (el poeta, de 34 años, y Leonor, en plena adolescencia), caminaron desde la pensión hasta la Iglesia. Aquel día 30 de julio de 1909 la sociedad de Soria, beata y conservadora, no toleró este casamiento y dedicó al novio, en su paseo nupcial, improperios e insultos.
No cabe duda, sea cierto o no el rumor antes aludido, que el amor de Machado por Leonor Izquierdo fue tan real, tan profundo, que solo un enamorado como él pudo escribir esos poemas que dedicó a su musa.
Después de unas temporada en París, donde Leonor enfermó, los Machado volvieron a Soria y residieron en una casa cerca del Mirón. Aquí encontraremos la senda de los enamorados, que baja hacia el río Duero. La pareja hacía cortos paseos, pues la enfermedad de Leonor era un obstáculo.
La tierra de Alvargonzález
Todos conocemos el triste final de Leonor y cómo el poeta quedó destrozado para siempre. Abandonó Soria en agosto de 1912, pocos días después de la muerte de su esposa. Una lápida en el cementerio del Espino, "el alto Espino donde está su tierra", recuerda a Leonor. Posteriormente, Antonio Machado afirmó que la única tierra que nos pertenece es la tierra en donde estamos enterrados. En Soria, el poeta dejó enterrado su corazón y un reflejo de esta amargura vital es su obra La tierra de Alvargonzález.
Es un relato agrio, triste, con unos personajes duros. El poeta quizás quiso describir la dureza de unas gentes, que le abuchearon el día de su boda. Quizás quiso vengarse de la reacción de unos lugareños poco acogedores y uraños.
A pesar de todo, a pesar de esta palpable enemistad de los sorianos de aquella época con don Antonio Machado, no cabe la menor duda de que las tierras, los paisajes, la luz, los campos, las sendas de Soria, cautivaron al poeta y siempre los llevó en lo más profundo de su alma. Y no les guardó rencor, como parecen insinuar estos versos machadianos:
Gentes del alto llano numantino
que a Dios guardáis como cristianas viejas
que el sol de España os llene
de alegría, de luz y de riqueza.

Esta cita poética podemos leerla en una estela del camino que bordea el río Duero, serpenteando hasta la ermita de San Saturio. Antonio Machado hacía este camino casi a diario, contemplando los viejos olmos reflejados en las aguas oscuras.
Soria es conocida mundialmente por Antonio Machado. Y el poeta y su poesía son como son por los paisajes sorianos, por sus gentes y por una joven nacida en Soria, Leonor. Un viaje a Soria ciudad y a las tierras del Alvargonzález, camino de la Laguna Negra, darán al viajero lector una visión real de la poesía machadiana.
Portugal: fin de la monarquía
- El 11/11/2016
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Mi próximo libro aparecerá a finales del año actual o principios del próximo. Está ambientado en Cascais, ciudad monárquica por excelencia, donde los reyes ubicaron su residencia de verano. El lector puede saborear los últimos días de la monarquía en Portugal. Algunos de los personajes que aquí se nombran forman parte de mi nueva obra, mezcla de ficción y realidad.
El día 5 de Octubre de 1910 José Relvas proclamó, desde el balcón del Ayuntamiento de Lisboa, que Portugal era una República y por lo tanto la monarquía decía adiós a casi ocho siglos de existencia.
El último rey de Portugal
El día 3 de Octubre de 1910, el rey Manuel II de Potugal estaba cenando con el presidente de Brasil, Hermes de Fonseca, en el Palacio de Belém, cuando oyeron disparos fuera del recinto real. El presidente de Brasil acabó la cena y se apresuró a su barco anclado en el río Tajo, mientras el rey volvió a su residencia habitual, el Palacio de Nesessidades, en la Plaza del Mercado, en lo que hoy es el Ministerio de Asustos Exteriores, en la misma orilla del río.
Al día siguiente, por la tarde, las granadas, arrojadas desde un barco de guerra situado en el Tajo, golpearon el Palacio residencial. Al rey le aconsejaron que saliera de Lisboa. Buscó refugio en el Palacio de Mafra, a 30 kilómetros al oeste de la capital portuguesa. Allí se le unieron su madre, la Reina Amélia de Orleans y Braganza, y su abuela, Doña María Pía de Saboya, que había llegado desde Sintra.
Al Palacio de Mafra llegaron las noticias de la proclamación de la República y la familia real fué trasladada al pueblo pesquero de Ericeira donde subieron al yate real Amelia. Fué una despedida sombría y triste. La reina, la última reina portuguesa, dijo adiós a la gente del pueblo y afirmó que volvería. Y lo hizo, pero 35 años después. Su hijo, que entonces tenía 21 años, fué el último rey de Portugal. Moriría en Fulwell Park, Twickenham, cerca de Londres, en 1932, a la edad de 43 años.
De la Monarquía a la República: razones del cambio
El partido republicano, fundado en 1876, ganaba año tras año más apoyo entre la clase media y las élites intelectuales. Había organizaciones republicanas en cada ciudad de Portugal lo mismo que en las colonias. La constitución monárquica garantizaba la libertad de expresión, desde el año 1822.
Los republicanos se centraban en dos ideas clave: el anticlericalismo y el patriotismo. A la Iglesia y, en especial, a las órdenes religiosas se les culpaba de todo lo negativo de la sociedad portuguesa: la corrupción muy extendida, el estado lamentable de la educación y el atraso del país.
Po otra parte, el rey Carlos I accedió a las peticiones inglesas y retiró sus tropas de los territorios ocupados a lo largo del Nilo, en Enero de 1890. Así los ingleses pudieron explotar las riquezas de esta zona, que legítimamente pertenecía a Portugal, de acuerdo con la Conferencia de Berlín de 1872.
Al rey lo acusaron de traidor, débil y poco patriota, culpándole de la humiliación sufrida por el ejército portugués y las finanzas. El desenlace fatal de este hecho fué el asesinato del rey y de su hijo, el príncipe heredero Luis Felipe. Tres miembros del brazo armado del Partido Republicano fueron los ejecutores. Sucedió el 1 de Febrero de 1908.
Antonio Machado y la guerra civil
- El 09/11/2016
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Antonio Machado había reflejado en sus versos la gran barrera ideológica de los dos bandos enfrentados en una Guerra Civil espantosa y destructiva:
Españolito que vienes
al mundo te guarde Dios.
Una de las dos Españas
ha de helarte el corazón.
Su vida estuvo dedicada a la enseñanza de los adolescentes, a la poesía, a la difusión de los valores democráticos.
Antonio Machado y la República Española
Machado se declaraba en el fondo como un hombre bueno. Sus poesías reflejan una confianza en la bondad de los hombres y en la relación Naturaleza y ser humano. Su ateísmo le alejaba de la España más reaccionaria. Quizás por eso, era objetivo prioritario de los sublevados contra la República, mezcla de milicia soldadesca y eclesiástica, que tenían a Dios y a la Patria como ideales.
Antonio Machado, al igual que Federico García Lorca, era la antítesis de la guerra. Poeta y profesor, sus dos profesiones, distan mucho de ser beligerantes. Participó en las misiones pedagógicas, como el poeta granadino, instauradas después del triunfo de la República y el final de un sistema monárquico, demasiado condescendiente con los grandes (terratenientes, obispos, nobles, banqueros...) y alejado de la realidad de una sociedad pobre y analfabeta en su mayoría.
La República supuso una llegada de aire fresco, de ilusiones renovadas para Antonio Machado. Eran tiempos de esperanza, de construir una sociedad más justa y más culta.
Antonio Machado en 1936
A principios del mes de julio de 1936, Antonio Machado vivía en Madrid. Lejos quedaban los tiempos de Soria, Baeza y Segovia. Todos comentaban la inminencia de un golpe militar. El Gobierno de la República creía que, aún sabiendo que era inevitable por la radicalidad de la situación política, sería capaz de hacerle frente. Los militares golpistas triunfaron a medias.
Madrid resistió, pero en noviembre de 1936 quedó sitiada por las fuerzas rebeldes. El Gobierno de la República evacuó a Valencia a todos los intelectuales. En Valencia se instaló Machado con casi toda su familia en la Casa de la Cultura y posteriormente en Rocafort, donde encontró la serenidad que buscaba. Su hermano Manuel, con el que compuso alguna de sus obras, fue sorprendido en Burgos durante el golpe y se puso a favor del bando franquista. Una barrera infranqueable se interpuso entre los dos hermanos. Manuel, símbolo del bando nacional y Antonio, defensor de las ideas de la República.
En febrero de 1938 debe marcharse con su familia (su madre, su hermano José y su mujer y tres hijas) a Barcelona, ante el asedio de la ciudad levantina. En Barcelona, como había hecho en Valencia, dedicará sus esfuerzos literarios a la defensa de la República, con sus artículos en los periódicos, firmando como Juan de Mairena.

Antonio Machado, el final
En la medianoche del 22 de enero de 1939, con Barcelona asediada y bombardeada, la familia Machado sale para Gerona, en una caravana de vehículos que transportan a las personalidades del mundo cultural y científico. Gerona está colapsada por los que huyen del frente. Los Machado deben buscar refugio en Raset. El día 26 de enero cae Barcelona en poder del bando franquista. La noche del 26 al 27 de enero es la última noche de Antonio Machado en España. Fue en Mas Faixat.
El día 27 se dirigen a la frontera con Francia. El tiempo es infernal, helador, lluvioso. Pasan la noche en un vagón vacío de la estación de Cèrvere. El poeta y su madre, gravemente enfermos, apenas pueden moverse. La embajada de España en París se hace cargo de los gastos del pequeño hotel de Collioure, donde se hospedan, a partir del 29 de enero.
La salud del poeta, asmático, empeora día a día. Muere la tarde del 22 de febrero de 1939 a los 65 años. Su madre Ana fallece el día 25 tras varios días en coma. Al poeta lo entierran en un nicho que una amiga de la propietaria del hotel le cede. Su féretro fue llevado al cementerio de este pueblo marino a hombros de milicianos republicanos, envuelto con la bandera tricolor. A su madre la enterraron en una fosa común, destinada a los pobres.
Triste final para un hombre bueno.

