De Benalmádena a Tánger (1ª parte)

De Benalmádena a Tánger

 

¿Qué persiste del Tánger de los años sesenta y setenta, incluso de la ciudad enigmática de hace una década? Solo la medina, la ciudad vieja, su kasbah, la plaza de Francia, la del 4 de Abril, los zocos, los bulevares, la librería Des Colonnes, los cafés… y la imagen del rey presidiendo los halls de los hoteles, los restaurantes, las cafeterías, las agencias de viajes, el aeropuerto, las estaciones marítimas.

Si el viajero llega a la nueva estación portuaria de Tánger Med, a 50 kms. de la ciudad, una extrañeza le invadirá. Tánger, ¿quién te ha visto y quién te ve? Para los viajeros solitarios lo ideal es embarcarse en Tarifa en uno de los muchos ferrys que a diario parten para el puerto viejo, enfrente de la medina tangerina. Puede ocurrir, como en mi caso, que las condiciones del mar en el estrecho impidan navegar a los barcos y haya que regresar a Algeciras para hacer el trayecto al nuevo puerto de Tánger Med.

El viento sopla fuerte en el estrecho. La arena de la playa tangerina penetra en los ojos de los que caminan por el paseo marítimo. Un fuerte sol los deslumbra. Los jóvenes juegan al fútbol, con camisetas del Barsa la mayoría, en la orilla del Mediterráneo, entre el viejo puerto, el nuevo puerto marítimo, todavía en construcción, y la punta de Malabata. Kilómetros de arena para disfrutar de días primaverales.

268

Tánger se ha ido extendiendo por las colinas que bordean la antigua ciudad con los que huyen de condiciones de infra supervivencia en otras partes del país. Los minaretes de las mezquitas se distinguen entre los bloques de casas apiñadas. Es la primera visión que tiene el viajero que transita por la carretera del aeropuerto al centro de la ciudad. El taxi del trayecto es de precio fijo: 150 dirhams. Pero el taxista te pondrá excusas para que le des propina: mujer enferma, muchos niños, enfermos, poco trabajo...El regateo de siempre, tradición que no varía en los países árabes.

El  viajero jubilado y solitario ha pasado unos días de sosiego en Benalmádena antes de la aventura tangerina. Hay que armarse de tranquilidad antes de disfrutar del bullicio tangerino. No hace falta apuntarse a ningún viaje organizado. Internet te soluciona todo: hoteles, billetes de barco, de avión, de bus, de tren. No hay que aguantar las interminables esperas de los viajes con guía, que te recogen en el hotel y te llevan donde más beneficio la agencia puede sacar. El viajero intrépido no necesita esa organización.

Para llegar a Algeciras hay que acercarse hasta Fuengirola. Aquí no hay estación de autobuses. Los autobuses recogen  a los viajeros en mitad de una avenida. No es comprensible que esto ocurra en una ciudad de casi ochenta mil habitantes, una ciudad que multiplica este número en temporada alta.

 

Continuará...

 

viajes jubilados turismo consejos viajes

Comentarios (1)

Pedro
  • 1. Pedro | 16/04/2017

Estoy esperando la continuación del viaje. Soy jubilado y seguiré tus consejos.

Añadir un comentario

Estás utilizando un programa tipo AdBlock que bloquea el servicio de "captchas" publicitarios empleado en esta web. Para poder enviar tu mensaje, desactiva AdBlock.